La industria licorera que estuvo paralizada por más de un semestre registró pérdidas de un 80 % con relación a las operaciones del año pasado.
Luis Enrique Cárdenas, presidente de la Cámara de la Industria Venezolana de Especies Alcohólicas (Civea), dijo a Fedecámaras Radio, que el sector se readapta a las nuevas medidas de flexibilización que implementa la administración de Nicolás Maduro.
Hace poco la industria fue incorporada a los sectores operativos en medio de la pandemia de covid-19 en Venezuela que registra más de 93 mil casos.
Cárdenas considera pertinente que el esquema propuesto por el régimen poco les funciona, de 7+7 Plus, un plan que permite una semana de cuarentena y otra de flexibilización.
El comercio ilícito de licores se suma a otros de sus problemas que alcanza más del 40 % de las ventas en Venezuela: por cada cinco litros, dos son de contrabando o están adulterados.
“Mientras esto no se ataca, el sector formal se destruye y se destruyen los empleos productivos del país”, expresó. Civea agrupa a unos cuatro mil trabajadores indirectos.
Con relación a los impuestos para productos terminado indicó que era oportuno igualar las condiciones, pues “los productos importados pueden tener beneficios impositivos, también lo tienen que tener los nacionales“.


