El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inició esta semana la primera gira internacional de su segundo mandato con una serie de visitas estratégicas en Medio Oriente, centradas en reforzar relaciones bilaterales, atraer inversiones y consolidar compromisos económicos y de defensa.
Recepción en Arabia Saudita y señales de cercanía
En Arabia Saudita, Trump fue recibido con una ceremonia oficial que incluyó una escolta aérea de F-15 sauditas, guardias montados con banderas de ambos países y un despliegue protocolar inusual. El príncipe heredero Mohammed bin Salman lo saludó directamente al pie de la escalerilla del Air Force One, un gesto que evidenció el interés del reino por mostrar cercanía con la administración estadounidense.
Durante su encuentro, Trump calificó al príncipe como “un hombre increíble” y “mi amigo”, mientras que bin Salman se refirió a Trump como “mi querido presidente”. En un foro de inversión, los organizadores utilizaron canciones asociadas a las campañas del mandatario republicano.
Esta escena contrasta con la visita de 2022 del entonces presidente Joe Biden, quien mantuvo un tono más diplomático y distante con el liderazgo saudí, enmarcado en tensiones por temas de derechos humanos.
Uno de los ejes centrales de la visita fue la firma de compromisos económicos. Arabia Saudita anunció una inversión de aproximadamente 600.000 millones de dólares en sectores estratégicos de Estados Unidos, incluyendo infraestructura, tecnología y defensa. Parte de este paquete incluye una alianza militar valorada en 142.000 millones de dólares, según la Casa Blanca.
En Catar, Trump y el emir Tamim bin Hamad Al-Thani firmaron un acuerdo para la adquisición de hasta 210 aviones Boeing, con un valor estimado superior a los 200.000 millones de dólares. El acuerdo busca fortalecer las capacidades aéreas del país del Golfo y generar beneficios económicos para la industria aeronáutica estadounidense.
Presencia empresarial de alto nivel en Riad
La comitiva de Trump incluyó una destacada delegación de líderes del sector privado. Entre los ejecutivos presentes en Riad estuvieron Ruth Porat (Alphabet/Google), Stephen Schwarzman (Blackstone), Jane Fraser (Citigroup), Alex Karp (Palantir), Jensen Huang (NVIDIA) y Elon Musk. Su participación en las actividades oficiales subrayó la intención de la Casa Blanca de facilitar el acercamiento entre gobiernos y empresas en busca de oportunidades de inversión conjunta.
Reunión informal sobre Siria y gestos hacia Ucrania
Durante su paso por Riad, Trump sostuvo una reunión informal con el presidente interino de Siria, Ahmad al-Sharaa, quien asumió tras la caída del régimen de Bashar al-Assad.
Este miércoles, Donald Trump no solo estrechó, sonriente, su mano en Riad, sino que anunció el levantamiento de 46 años de sanciones a Siria, dando un giro copernicano a las relaciones entre Washington y Damasco.
El anuncio fue recibido con grandes celebraciones en las calles de Siria, donde esperan que este paso saque al país de su estatus de paria internacional y pueda iniciar su reconstrucción.
Pero no viene sin contrapartidas.
Trump habría pedido a Al Sharaa que firme los Acuerdos de Abraham en un futuro.
Estos acuerdos, que en 2020 normalizaron las relaciones diplomáticas entre Émiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marrucos con Israel gracias a la mediación de EE.UU., son parte también de la agenda diplomática que Trump quiere llevar en su gira por Medio Oriente.
La gira de tres días abarcó visitas oficiales a Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes Unidos. Durante el viaje, Trump y sus interlocutores regionales destacaron el fortalecimiento de vínculos estratégicos y el interés mutuo en ampliar la cooperación económica y militar.


