La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González Colón, cuestionó este miércoles la gestión del Negociado de Energía, señalando que su lentitud en atender proyectos y enmiendas críticas podría estar afectando la capacidad del gobierno para garantizar una generación eléctrica estable y asequible.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria expresó su preocupación por lo que considera una falta de agilidad por parte del ente regulador, especialmente en momentos en que se requieren decisiones rápidas para reforzar el sistema eléctrico del país.
“Tenemos todavía una situación delicada en términos de generación y proyectos pendientes que no han sido atendidos. Si el Negociado de Energía va a entorpecer el que tengamos generación y abaratar costos, lo tenemos que evaluar”, afirmó González Colón.
La gobernadora destacó que, gracias a medidas adoptadas en los últimos meses, como la contratación de 800 megavatios de generación temporal —de los cuales ya se han añadido 700— y la reparación de unidades, se ha evitado un agravamiento de los apagones. Sin embargo, insistió en que es necesario acelerar los procesos regulatorios, reseñó Metro Pr.
Aunque admitió estar a favor de contar con un ente regulador sólido, también pidió mayor flexibilidad en momentos de emergencia. En ese sentido, anunció que convocará al Comité de Energía para discutir posibles recomendaciones legislativas que permitan mejorar la respuesta gubernamental ante desafíos energéticos.
“Estoy de acuerdo con la figura del regulador, pero también tenemos que darle agilidad para tomar decisiones en momentos críticos”, añadió.
Las declaraciones de González Colón surgieron tras la decisión del Negociado de Energía de no dar paso, por el momento, a las enmiendas del contrato de Genera PR, que incluyen un pago de 110 millones de dólares. Según el Negociado, la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas no ha presentado formalmente dichas enmiendas para su evaluación, lo que impide su validación.
Como respuesta, la empresa Genera PR, encargada de operar las plantas generadoras de energía eléctrica en la isla, presentó una acción legal para exigir que se aprueben las modificaciones contractuales.
La controversia añade tensión al complejo panorama energético de Puerto Rico, donde aún persisten reclamos ciudadanos por tarifas altas, fallas frecuentes en el servicio y demoras en la transición hacia fuentes de energía renovable.


