El grupo islamista Hamás confirmó este miércoles que está evaluando las propuestas de alto el fuego presentadas por los mediadores internacionales, en medio de una escalada de violencia que ya se ha extendido por casi 21 meses y que mantiene a más de dos millones de personas en una crítica situación humanitaria en la Franja de Gaza.
La declaración del movimiento palestino se produce tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que Israel ha aceptado un alto el fuego temporal.
“Israel ha aceptado las condiciones necesarias para concluir el alto el fuego de 60 días, durante el cual trabajaremos con todas las partes para poner fin a la guerra”, escribió Trump el martes en su red social Truth Social.
“Espero, por el bien de Oriente Medio, que Hamás acepte este acuerdo, porque (de lo contrario, la situación) no mejorará, solo empeorará”, añadió.
Por su parte, Hamás señaló que está “llevando a cabo consultas nacionales para debatir las propuestas que nos transmitieron los hermanos mediadores”, con el objetivo de “alcanzar un acuerdo que garantice el fin de la agresión, la retirada (de Israel de Gaza) y la ayuda urgente a nuestro pueblo en la Franja de Gaza”.
Mientras tanto, el conflicto continúa cobrándose vidas. Este miércoles, la Defensa Civil del territorio informó que al menos 33 personas murieron en bombardeos israelíes, incluyendo un ataque contra un apartamento en Ciudad de Gaza.
“Siete personas murieron en un ataque contra un apartamento en Ciudad de Gaza, entre ellos el director del hospital indonesio —un establecimiento privado del norte de Gaza—, Marwan al Sultan”, indicó Mahmud Basal, vocero de la agencia.
Desde el inicio de la guerra en octubre de 2023, 251 personas fueron tomadas como rehenes por combatientes palestinos. De ellas, 49 continúan retenidas y 27 habrían muerto, según cifras del ejército israelí.
En Israel, el debate político sobre la posible tregua también genera tensiones. El ministro de Relaciones Exteriores, Gideon Saar, sin mencionar directamente a Trump, señaló que “no se debe desaprovechar” la oportunidad de liberar a los rehenes. Sin embargo, los ministros de extrema derecha del gabinete, Bezalel Smotrich (Finanzas) e Itamar Ben Gvir (Seguridad Nacional), ya han expresado su oposición a un acuerdo con Hamás.
La postura de ambos funcionarios podría poner en riesgo la estabilidad de la coalición liderada por el primer ministro Benjamin Netanyahu, ya que su apoyo parlamentario es crucial para mantener la mayoría legislativa del gobierno.


