Durante una visita oficial al Reino Unido, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, endureció su postura frente a Rusia al dar al presidente Vladimir Putin un nuevo plazo de “10 o 12 días” para poner fin a la guerra en Ucrania. El anuncio lo realizó este lunes en Escocia, durante un encuentro con el primer ministro británico, Keir Starmer.
Trump expresó su decepción por los continuos ataques rusos a objetivos civiles y afirmó que reducirá el plazo previamente otorgado —de 50 días— para exigir el fin del conflicto. “No hay razón para esperar. Pensé que iba a terminar, pero cada vez que parece acercarse el fin, hay más muertes. Ya no estoy tan interesado en hablar con él”, declaró desde el campo de golf de Turnberry, propiedad del mandatario estadounidense.
Además, Trump señaló que su administración está considerando imponer sanciones secundarias, dirigidas a países que siguen adquiriendo productos rusos, en particular hidrocarburos, con el fin de reducir los ingresos del Kremlin.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aplaudió la postura firme de Trump, calificándola como una señal de liderazgo que puede ayudar a impulsar una paz real.
Preocupación por Gaza
En la misma reunión, Trump y Starmer abordaron la situación humanitaria en la Franja de Gaza. El presidente estadounidense reconoció que hay señales de una “verdadera hambre” en el enclave palestino y anunció la apertura de centros de distribución de alimentos.
“Hemos visto imágenes devastadoras. Vamos a llevar comida de calidad. Podemos salvar muchas vidas”, dijo, al referirse a los casos de desnutrición infantil en el territorio.
Por su parte, el primer ministro británico describió la situación en Gaza como una “catástrofe absoluta” y reiteró la necesidad de un alto el fuego duradero entre Israel y Hamás.
Comercio y diplomacia
Trump y Starmer también discutieron la implementación del acuerdo comercial firmado entre Estados Unidos y Reino Unido el pasado 8 de mayo, el cual contempla la reducción de aranceles para ciertos productos británicos, aunque todavía no ha entrado en vigor.
Trump indicó que su administración no contempla imponer aranceles elevados a los productos farmacéuticos británicos, en contraste con lo que ocurre con otros países. Actualmente, el Reino Unido goza de un trato preferencial, con aranceles limitados al 10%, incluso en sectores como el automotriz. Sin embargo, aún están en curso negociaciones para eliminar o reducir los impuestos aplicados al acero y el aluminio británicos, gravados con una tasa del 25%.
El encuentro se dio en un contexto de crecientes avances comerciales para Washington. Tras meses de negociaciones, Estados Unidos ha logrado acuerdos con Japón, Filipinas, Indonesia y, recientemente, con la Unión Europea, los cuales entrarán en vigor el 1 de agosto, según confirmó un portavoz de la Casa Blanca.
Trump y Starmer finalizaron su jornada en Escocia con un viaje a Aberdeen, donde el presidente estadounidense tiene previsto inaugurar este martes un nuevo campo de golf.


