jueves, marzo 5, 2026
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Ultimátum y amenazas cruzadas: Washington y Moscú escalan su confrontación nuclear

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Rusia advirtió este martes que “en una guerra nuclear no puede haber vencedores”, en respuesta al anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de desplegar dos submarinos nucleares ante lo que calificó como una amenaza rusa.

“En una guerra nuclear no puede haber vencedores. Este es, seguramente, el principal postulado por el que nos guiamos”, afirmó el portavoz presidencial Dmitri Peskov en su conferencia telefónica diaria, instando a ser “muy cuidadosos en relación con la retórica nuclear”.

Peskov subrayó que Moscú no percibe “alguna clase de escalada” nuclear con Washington y que no desea verse envuelto “en tal polémica”. Agregó que “los submarinos nucleares estadounidenses siempre están en alerta, es algo constante” y que el tema genera reacciones “impulsivas” en la opinión pública.

La orden de Trump y la respuesta de Medvédev

El viernes pasado, Trump anunció que había ordenado el despliegue de dos submarinos nucleares “en las regiones correspondientes” debido a las “provocadoras declaraciones” del expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad, Dmitri Medvédev.

“He ordenado el despliegue de dos submarinos nucleares… por si acaso estas declaraciones insensatas e incendiarias fueran más allá”, escribió el mandatario en Truth Social. “Las palabras son muy importantes y, a menudo, pueden tener consecuencias imprevistas; espero que este no sea uno de esos casos”.

Medvédev había reaccionado a un ultimátum de Trump para que Rusia detenga la guerra en Ucrania, reduciendo de 50 a 10 días el plazo antes de imponer sanciones y aranceles secundarios a quienes compren petróleo ruso.

“Trump está jugando al juego de los ultimátum con Rusia: 50 o 10 días… Él debería recordar dos cosas. Primero: Rusia no es ni Israel ni incluso Irán. Y segundo: cada nuevo ultimátum es un paso hacia la guerra. No entre Rusia y Ucrania, pero con su propio país”, escribió en X.

Posteriormente, en Telegram, advirtió sobre el sistema nuclear ruso “Perímetro” o “Mano muerta”, diseñado para activar un contraataque masivo en caso de que el Kremlin pierda el control de su arsenal.

Fin de la moratoria rusa y nuevas tensiones

En paralelo, el Ministerio de Exteriores ruso anunció que Moscú ya no respetará la moratoria autoimpuesta sobre el despliegue de misiles de alcance intermedio con capacidad nuclear. Justificó la medida por “los esfuerzos de Estados Unidos y sus aliados para desarrollar armas de alcance intermedio” y sus planes para desplegar misiles Typhoon y Dark Eagle en Alemania el próximo año.

Según la cancillería, estas acciones crean “una amenaza directa para la seguridad de nuestro país” y podrían provocar “una peligrosa escalada de tensiones entre potencias nucleares”. Peskov advirtió: “Rusia ya no tiene limitaciones, Rusia ya no se considera restringida por nada… tiene el derecho de tomar medidas correspondientes si es necesario”.

Medvédev respaldó la decisión en redes sociales:

“Esta es una nueva realidad con la que todos nuestros oponentes tendrán que contar… Esperen más pasos”.

El arma que preocupa a Occidente

El presidente ruso, Vladímir Putin, ha anunciado que Moscú planea desplegar este año en Bielorrusia su nuevo misil de alcance intermedio Oreshnik, ya probado en Ucrania. El proyectil puede portar ojivas convencionales o nucleares, alcanzar cualquier punto de Europa y, según Putin, es “imposible de interceptar” gracias a sus múltiples cabezas y velocidades de hasta Mach 10.

Putin ha advertido que podría emplearlo contra países de la OTAN que permitan a Kiev usar misiles de largo alcance para atacar territorio ruso.

Los misiles de alcance intermedio (500 a 5,500 km) fueron prohibidos por el Tratado INF de 1987, pero Estados Unidos se retiró en 2019 bajo el primer mandato de Trump, alegando violaciones rusas. El colapso del tratado ha reavivado el temor a una crisis de misiles como la de los años 80, cuando la escasa capacidad de reacción elevaba el riesgo de un conflicto nuclear por un error de cálculo.

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