Estados Unidos impuso este jueves nuevas sanciones contra tres familiares del presidente venezolano Nicolás Maduro —Franqui Flores, Carlos Flores y Efraín Campo— como parte de un esfuerzo de la administración del presidente Donald Trump para aumentar la presión sobre el gobierno venezolano.
Las sanciones fueron anunciadas un día después de que Trump informara que Estados Unidos había incautado un petrolero frente a las costas de Venezuela. Además de los tres sobrinos del mandatario, las medidas también alcanzan a seis empresas acusadas de transportar petróleo venezolano.
Un funcionario del Departamento del Tesoro, que habló bajo condición de anonimato, confirmó la información antes del anuncio oficial. Según explicó, las sanciones buscan bloquear cualquier propiedad o activo financiero que los señalados posean en territorio estadounidense. También prohíben que empresas o ciudadanos de EE.UU. realicen transacciones con ellos, advirtiendo que las instituciones financieras que violen estas restricciones podrían enfrentar penalidades adicionales o acciones regulatorias, reseñaron agencias internacionales.
Esta no es la primera vez que familiares de Maduro son parte de disputas diplomáticas entre ambos países. En octubre de 2022, Venezuela liberó a siete estadounidenses encarcelados a cambio de que Estados Unidos excarcelara a Flores y Campo, quienes habían permanecido años en prisión por condenas relacionadas con narcotráfico.
Las nuevas sanciones se producen tras una serie de operativos realizados por EE.UU. en el mar Caribe y el Pacífico oriental contra embarcaciones sospechosas de contrabando de drogas. Estos ataques han dejado al menos 87 personas fallecidas desde principios de septiembre.
El presidente Trump ha defendido estos operativos, señalando que representan una escalada necesaria para combatir el flujo de drogas hacia territorio estadounidense. Además, ha afirmado que el país se encuentra involucrado en un “conflicto armado” con los carteles de narcotráfico.


