Robert Aaron Long, el autor confeso de los tiroteos en tres salones de masajes en Atlanta, fue acusado de asesinato por los ataques perpetrados el martes que dejaron ocho muertos.
El hombre de 21 años, aparentemente ha negado cualquier motivo racista y se ha presentado como un “adicto al sexo” ansioso por acabar con “una tentación”, según dijo a la Policía.
Pero los investigadores creen que es prematuro pronunciarse sobre el verdadero móvil de la masacre. Seis de sus ocho víctimas son de origen asiático, cuatro de ellas, surcoreano. Siete son mujeres.
La tragedia ocurrió en momentos en que esta comunidad denuncia estar sufriendo un aumento de los ataques verbales y físicos desde el inicio de la pandemia de coronavirus, que apareció en China a fines de 2019.
Un religioso “adicto al sexo”: lo que se sabe del atacante de Atlanta
Long, quien admite los hechos, “insinuó que tenía problemas de adicción al sexo y que pudo haber frecuentado varios de estos lugares en el pasado”, dijo Jay Baker, portavoz de la Oficina del condado de Cherokee.
La Policía Federal pretende ayudar a los investigadores locales a verificar sus declaraciones, buscando en las redes sociales e interrogando a sus familiares.
En tanto, las miradas se han dirigido también hacia Baker, quien durante su conferencia de prensa dijo que Long había tenido “un mal día”.
Tras esta declaración, Buzzfeed publicó un mensaje supuestamente de la cuenta personal de Facebook de Baker en el que se muestra promocionando camisetas con una frase que describe la covid-19 como un “virus importado” de China.
Ruta mortal
El joven, un ferviente cristiano amante de las armas, abrió fuego el martes por la tarde en un salón de masajes en Acworth, a unos 50 kilómetros de Atlanta, dejando a cuatro personas muertas y dos más heridas.
Una camarera de un restaurante de comida rápida local que acababa de recibir un masaje con su esposo es una de las víctimas.
A continuación atacó otros dos salones, ubicados en la gran ciudad, cobrándose cuatro vidas más.
Según los investigadores, tenía intenciones de seguir su periplo asesino en Florida.
Captado por cámaras de vigilancia y localizado gracias a su teléfono celular, fue detenido tras una persecución, a más de 240 kilómetros al sur de Atlanta.
La Policía anunció el miércoles que lo habían inculpado por asesinato, homicidio y agresión.
Xenofobia
La noche del miércoles, ramos de flores recordaban la tragedia en la puerta de la sala de masajes Aromatherapy Spa, uno de los establecimientos atacados, cuyos carteles de “abierto” y “bienvenido” seguían encendidos.
“Durante el año pasado, constatamos racismo, discriminaciones y un resurgimiento de la violencia contra los estadounidenses de origen asiático, considerados como chivos expiatorios de la pandemia”, lamentó Sam Park, representante local de la comunidad.
Casi el 70% de las personas de origen asiático entrevistadas por Stop AAPI Hate han sido víctimas de acoso verbal y un 10% agredidas físicamente entre marzo de 2020 y febrero de 2021, según un informe de esta asociación publicado el martes.
Según activistas antirracistas, el resentimiento fue alimentado por el discurso del expresidente Donald Trump, quien a menudo se refirió al coronavirus como un “virus chino”.
Con información de la AFP.


