Colonial Pipeline comenzó a reactivar sus operaciones este miércoles tras estar cerrada cinco días por un ciberataque, mientras estaciones de servicio de la costa este se veían atiborradas de automovilistas que intentaban adquirir combustible.
La empresa advirtió que pasarán varios días antes de que los suministros vuelvan a la normalidad, no obstante, en horas de la mañana de este jueves, Colonial Pipeline dijo haber logrado un progreso sustancial en el reinicio seguro del sistema.
“La entrega de productos ha comenzado en la mayoría de los mercados a los que prestamos servicios. Al mediodía de hoy, proyectamos que cada mercado al que prestamos servicio recibirá productos de nuestro sistema”, afirmó en un comunicado.
Ante una escasez creciente, una docena de estados, desde Florida hasta Virginia, declararon estado de emergencia, lo que aumentó la sensación de pánico entre los consumidores, que acudieron en masa a las estaciones de servicio con latas de combustible y otros recipientes.
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El pasado viernes, un ciberataque obligó a Colonial Pipeline a cerrar toda su red, lo que dificultó el suministro en los estados del este.
Pero la compañía dijo el miércoles por la noche que había reiniciado de las operaciones del gasoducto aproximadamente a las 5:00 p.m., hora del este.
“Después de este reinicio, la cadena de suministro tardará varios días en volver a la normalidad”, agregó la empresa.
Sin embargo, Colonial se comprometió a suministrar “tanta gasolina, diésel y combustible para aviones como sea posible de manera segura, y continuará haciéndolo hasta que los mercados vuelvan a la normalidad”.
Alivio para automovilistas
La restauración de los suministros será un alivio para los automovilistas que generaron una ola de compras que provocó que en miles de estaciones de servicio el combustible se agotara, según el sitio de seguimiento de precios de la gasolina GasBuddy.
El secretario de Transporte, Pete Buttigieg, instó el miércoles a los consumidores a mantener la calma.
“Reconocemos la preocupación que existe y no hemos perdido tiempo para pasar a la acción”, dijo a periodistas en la Casa Blanca. “El acaparamiento no mejora las cosas”.
El FBI culpó al grupo DarkSide por el ciberataque del viernes. Los piratas informáticos bloquearon los sistemas informáticos de la empresa y exigieron una fuerte suma de dinero para liberarlos.
Pero según un informe publicado el miércoles en The Washington Post, Colonial Pipeline no tiene intención de pagar el rescate.
En cambio, está trabajando con una empresa de ciberseguridad para reconstruir sus sistemas o restaurarlos a partir de copias de seguridad, según el informe, que cita a personas cercanas al caso.
Con información de la AFP.


