Sargeant Marine Inc., una compañía de asfalto con sede en Boca Raton, Florida, se declaró culpable de conspiración para violar las disposiciones contra el soborno de la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero (FCPA) y acordó pagar una multa penal de 16,6 millones de dólares para resolver los cargos derivados de un plan para pagar sobornos a funcionarios en Brasil, Venezuela y Ecuador.
Entre 2010 y 2018, la empresa pagó millones de dólares en sobornos a funcionarios de estos tres países para obtener contratos de compra o venta de asfalto a empresas petroleras estatales, informó el Departamento de Justicia.
“Con la declaración de culpabilidad, Sargeant Marine ha admitido haber estado involucrado en un patrón de pago de sobornos a funcionarios corruptos en tres países sudamericanos para obtener negocios lucrativos”, dijo el secretario interino de Justicia Brian Rabbitt.
Sobornos en Brasil
Sargeant Marine Inc. y sus empresas afiliadas participaron durante ocho años en un plan para sobornar a distintos funcionarios, entre ellos un ministro del Gobierno brasileño, un miembro de alto rango del Congreso brasileño y altos ejecutivos de Petrobras para obtener valiosos contratos para vender asfalto.
Para ejecutar el plan y ocultar los pagos de sobornos, Sargeant Marine celebró acuerdos de consultoría falsos con intermediarios de sobornos. Después de recibir facturas falsas, envió transferencias internacionales desde cuentas bancarias de Sargeant Marine a cuentas bancarias extraterritoriales a nombre de empresas ficticias controladas por los intermediarios de sobornos.
Sobornos en Venezuela
La compañía también admitió que entre 2012 y 2018 sobornó a cuatro funcionarios de Pdvsa a cambio de información privilegiada y por su asistencia en la gestión de contratos para la compra de asfalto de la estatal petrolera a un nominado de Sargeant Marine.
Los cómplices de Sargeant Marine utilizaron nombres en clave para ocultar las identidades de algunos de los funcionarios de Pdvsa que recibieron los sobornos, refiriéndose a ellos simplemente como “Oiltrader”, “Tony” y “Tony 2” en correos electrónicos y mensajes de texto.
La información privilegiada se llamó “Chocolates”. Al igual que en Brasil, Sargeant Marine encubrió los sobornos celebrando acuerdos de consultoría falsos con un intermediario de sobornos y transfiriendo los pagos de comisiones a cuentas bancarias estadounidenses y extranjeras que controlaba. El intermediario de sobornos luego pagó a los funcionarios de Pdvsa en nombre de Sargeant Marine.
Sobornos en Ecuador
En Ecuador sobornó a un funcionario de Petroecuador para obtener un contrato de 2014 para el suministro de asfalto. La empresa utilizó las mismas tácticas que en Brasil y Venezuela para ocultar los pagos de sobornos.
En particular, contrató a un intermediario de sobornos con estrechos vínculos con un responsable de la toma de decisiones en Petroecuador y luego pagó comisiones al intermediario de sobornos de conformidad con un acuerdo de consultoría falso.
El intermediario utilizó los pagos de comisiones para pagar los sobornos al funcionario de Petroecuador en nombre de Sargeant Marine.
El departamento reveló recientemente los cargos y las declaraciones de culpabilidad de cinco de las personas que desempeñaron un papel importante en el plan de sobornos, incluido Daniel Sargeant, un alto ejecutivo de la empresa; José Tomás Meneses, comerciante Sargeant Marine; Luiz Eduardo Andrade y David Díaz, consultores que actuaron como intermediarios de sobornos en Brasil y Venezuela, respectivamente; y Héctor Núñez Troyano, un exfuncionario de Pdvsa que recibió sobornos en relación con los contratos de Venezuela.
Un sexto individuo, Roberto Finocchi, también comerciante de Sargeant Marine, se declaró culpable en noviembre de 2017 por su papel en el esquema de Brasil.


