Estados Unidos dio a conocer esta semana una amplia ofensiva judicial contra la organización criminal de origen venezolano conocida como el Tren de Aragua, al presentar cargos penales contra más de 70 de sus presuntos integrantes en distintos estados del país. Entre los acusados figura su máximo líder, Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, quien permanece prófugo de la justicia.
Las acusaciones fueron presentadas de manera simultánea en Colorado, Nebraska, Nuevo México, Nueva York y Texas, y abarcan una variedad de delitos que incluyen narcotráfico, secuestros, homicidios, robos a cajeros automáticos y el uso de armas de alto poder, según informó el Departamento de Justicia estadounidense.
La fiscal general Pam Bondi señaló que esta acción forma parte de los esfuerzos del gobierno federal para enfrentar a organizaciones criminales transnacionales que operan dentro del territorio estadounidense. En la misma línea, el vicefiscal general Todd Blanche calificó al Tren de Aragua como una estructura criminal que ha extendido su actividad más allá de las fronteras venezolanas.
Uno de los casos más relevantes se presentó en el Distrito Sur de Nueva York, donde los fiscales imputaron a “Niño Guerrero” por presunta asociación con el llamado Cártel de los Soles, una organización que Washington vincula con altos funcionarios del gobierno venezolano y que, según las autoridades, estaría involucrada en el tráfico internacional de cocaína. Estados Unidos mantiene vigente una recompensa de cinco millones de dólares por información que permita localizar y capturar al líder de la organización.
En Texas, la fiscalía presentó cargos adicionales contra varios colaboradores cercanos de Guerrero Flores, mientras que en Nuevo México once presuntos miembros enfrentan acusaciones por secuestro, tortura y asesinato, además de su participación en un enfrentamiento armado en Colorado con una banda rival.
De acuerdo con el Departamento de Justicia, desde enero de este año se han presentado cargos contra al menos 260 personas vinculadas al Tren de Aragua. Las autoridades también recordaron que el grupo está sujeto a sanciones económicas internacionales, con el objetivo de limitar su financiamiento y operaciones.
La revelación pública de estos casos marca el cierre de investigaciones que se desarrollaron de forma reservada durante meses o años y refleja la estrategia de Estados Unidos para desarticular redes criminales transnacionales que operan dentro y fuera de su territorio.


