Por primera vez en más de veinte años, Estados Unidos ha comenzado a enviar tropas terrestres y marines a realizar entrenamientos de combate en la selva de Panamá, en lo que representa un nuevo capítulo en su presencia militar en la región, informó este lunes la cadena ABC News.
Según un funcionario del Pentágono, los soldados estadounidenses participan en un programa de adiestramiento en la base aeronaval Cristóbal Colón, en la costa caribeña del país. Aunque el operativo es aún limitado, Washington prevé intensificarlo a partir de 2026.
“El curso, que comenzó a principios de este año, no tiene como objetivo preparar a las tropas para una posible misión en Venezuela”, aclaró el funcionario a ABC, subrayando el carácter estrictamente técnico del entrenamiento.
El Comando Sur de EE. UU. ya había anunciado el 4 de noviembre ejercicios conjuntos con el Ejército panameño, destinados a preparar a los efectivos “para sobrevivir y prosperar en ambientes selváticos”.
No obstante, este nuevo despliegue coincide con una amplia operación militar estadounidense en el Caribe y el Pacífico, en zonas cercanas a Venezuela y Colombia, bajo la justificación de combatir el narcotráfico. Dichas acciones han incluido una veintena de bombardeos a embarcaciones acusadas de transportar drogas, que según Washington han dejado más de 70 “narcoterroristas” muertos.
El coronel retirado del Cuerpo de Marines, Steve Ganyard, explicó a ese diarrio que el renovado interés de Estados Unidos en Panamá responde tanto a razones logísticas como geopolíticas.
“Desde un punto de vista práctico, es más fácil llegar a Panamá que a Okinawa. Y las selvas de Centroamérica y Sudamérica presentan sus propios desafíos”, señaló. “Dicho esto, sin duda se le está enviando un mensaje a (el presidente venezolano Nicolás) Maduro al realizar entrenamientos de combate en su territorio”, agregó.
El regreso del presidente Donald Trump a la Casa Blanca en enero vino acompañado de un discurso más activo hacia América Latina. El mandatario expresó su intención de “recuperar el control sobre el Canal de Panamá” para contrarrestar lo que calificó como “la influencia maligna de China” en la región.
Más recientemente, Trump ha endurecido su retórica contra los presidentes Nicolás Maduro (Venezuela) y Gustavo Petro (Colombia), a quienes acusa de liderar redes de narcotráfico, acusaciones rechazadas por ambos gobiernos.
El funcionario del Pentágono citado por ABC precisó que los planes contemplan el envío de pelotones de unos 40 soldados a la vez, como parte de una estrategia de rotación.
“Si uno puede entrenar y combatir en uno de los lugares más difíciles y desafiantes del mundo, se crea una fuerza realmente letal y eficaz”, dijo.
En agosto pasado, el Pentágono ya había establecido un programa conjunto de entrenamiento con el Ejército panameño, y en noviembre, Trump envió una carta al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, en la que calificó al país como “un amigo firme y un valioso aliado”.
Ambos gobiernos firmaron acuerdos de seguridad que permiten una presencia militar estadounidense temporal y rotativa en territorio panameño para reforzar la defensa del Canal.
Sin embargo, sectores políticos y sociales en Panamá criticaron los pactos, calificándolos como una violación de la soberanía nacional y del Tratado de Neutralidad del Canal. El Gobierno de Mulino rechazó esas acusaciones, asegurando que la cooperación con Washington “se ajusta plenamente al derecho internacional y a los compromisos bilaterales vigentes”.


