El exjefe de campaña de Donald Trump, Brad Parscale, fue trasladado a un hospital de Florida después de que su esposa llamara a la Policía porque amenazó con suicidarse.
Parscale fue reemplazado en julio como director de campaña, solo cuatro meses antes de las elecciones presidenciales de noviembre, poco después de un mitin de campaña de Trump en Tulsa muy criticado por la escasa asistencia.
Aún así, siguió formando parte del equipo de campaña.
La Policía recibió una llamada para acudir a una casa donde había un hombre armado que intentaba suicidarse, dijo el domingo a CNN DeAnna Greenlaw, oficial de policía de Fort Lauderdale.
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El hombre fue identificado más tarde como Parscale por los policías, que dijeron que su esposa había hecho la llamada. La esposa de Parscale señaló que este estaba armado y tenía acceso a múltiples armas de fuego dentro de la residencia y amenazaba con hacerse daño, según indicó Greenlaw en un comunicado a CNN.
Parscale se entregó a los oficiales en virtud de una ley de Florida que permite detener temporalmente a alguien afectado por una enfermedad mental.
“Brad Parscale es un miembro de nuestra familia y todos le queremos. Estamos dispuestos a apoyarle a él ya su familia de cualquier manera posible”, dijo el director de comunicaciones de la campaña de Trump, Tim Murtaugh, al periódico South Florida Sun Sentinel.
AFP.


