El gobernador de Florida, Ron DeSantis, prohibió el uso de los pasaportes de vacunación, alegando que “reducen la libertad individual y perjudicarán la privacidad del paciente”.
La orden ejecutiva prohíbe a las oficinas del Gobierno emitir algún documento equiparable a los llamados pasaportes de vacunación con el propósito de certificar que un individuo ha sido inmunizado contra la covid-19.
También prohíbe a las empresas privadas de Florida que exijan a sus clientes un documento que certifique su vacunación o su inmunidad tras haberse recuperado del coronavirus.
DeSantis había anunciado el lunes que su estado no forzaría el uso de estos documentos.
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“Es completamente inaceptable que el Gobierno o el sector privado impongan el requisito de mostrar una prueba de vacuna para simplemente poder participar en la sociedad de forma normal”, dijo entonces en conferencia de prensa.
Su anuncio se produjo luego de que el diario Washington Post reportara con base a varias fuentes anónimas que el Gobierno federal está trabajando en el desarrollo de un documento estandarizado que permita reiniciar la vida normal.
Este tipo de documentos están siendo discutidos globalmente para demostrar que una persona ha sido inmunizada contra la covid-19 y, entre otras cosas, facilitar los viajes internacionales y reanimar el turismo.
Casi 6 millones de personas han recibido al menos una dosis de una vacuna en Florida, un estado de 21 millones de habitantes que depende económicamente del turismo.
A partir del lunes, todos los residentes que quieran podrán recibirla sin prescripción médica: a partir de 16 años la Pfizer y a partir de los 18 las de Moderna y Johnson & Johnson.
Con información de la AFP.


