Un paramédico que testificó en el juicio contra el expolicía Derek Chauvin, acusado de matar a George Floyd, declaró que el hombre negro de 46 años ya había fallecido cuando él llegó al lugar de su arresto.
“Cuando llegué, él ya había fallecido y yo lo llevé al hospital, pero él siguió en paro cardíaco”, señaló el paramédico Derek Smith en el cuarto día del juicio.
Smith indicó que Chauvin y otros agentes todavía estaban encima de Floyd para inmovilizarlo cuando su compañero de labores Seth Bravinder llegó al lugar con una ambulancia.
El paramédico intentó tomar el pulso de Floyd, tocándole la arteria carótida. “No sentí nada”, dijo. “En términos simples, yo pensé que estaba muerto”, agregó.
Defensa de Chauvin comenzó con interrogatorio a la novia de Floyd sobre su adicción
Smith contó que junto a Bravinder y a los policías colocaron a Floyd en la ambulancia e intentaron reanimarlo haciéndole un masaje cardíaco y usando un desfibrilador, pero sus esfuerzos fueron infructuosos.
En su testimonio, Bravinder dijo al tribunal que cuando llegaron, Floyd “no respondía”. “No lo vi moverse ni respirar”, señaló.
También testificó un sargento de policía. David Pleoger, que estaba supervisando el turno de Chauvin el día del incidente, fue interrogado por los fiscales sobre el uso de la fuerza durante el arresto de Floyd.
“Cuando el señor Floyd ya no estaba ofreciendo ninguna resistencia a los oficiales, podrían haber puesto fin a su inmovilización”, indicó.
Con información de la AFP.


