La denuncia de James Safechuck, uno de los niños que acusó de abuso a Michael Jackson, fue desestimada por un juez.
Safechuck, que asegura haber empezado a sufrir los abusos cuando tenía diez años, demandó en 2014 a MJJ Productions y MJJ Ventures, alegando que las compañías «fueron creadas para facilitar el abuso sexual de niños por parte de Jackson, y de hecho lo hicieron».
Pero estos señalamientos, según reseña ABC, tienen un argumento verosímil aunque algo inquietante, ya que su escrito dice que las empresas no tenían «el deber» de cuidar a Safechuck.
El juez californiano Mark Young desestima esta argumentación, diciendo que las empresas no eran directamente responsables de causar angustia emocional y no podían controlar a Jackson, porque él controlaba las empresas y todos los empleados. «Las corporaciones no pueden ser perpetradores directos», ha sentenciado.
Safechuck es uno de los protagonistas del documental «Leaving Neverland», que tanto revuelo ha causado.
Él es quien apareció con Jackson en un anuncio de Pepsi, y quien el acompañaba en el escenario de vez en cuando durante sus giras. Por eso el veredicto no le ha gustado nada al abogado de Safechuck, Vince Finaldi, que ha declarado a BBC News: «Era un empleado que trabajaba para ellos como bailarín y animador en el escenario con Michael. Como era menor de edad y era un empleado que trabajaba para ellos, tenían el deber de protegerlo. Ese es nuestro argumento».


