En las redes sociales desde hace un tiempo se ha desatado una moda que cada vez es más fuerte: los muñecos Labubu, que además han generado todo un revuelo, pues algunos hablan de que son siniestros.
Estas figuras fueron creadas por el artista Kasing Lung, que se caracteriza por una estética de “monstruo tierno” o “lindo pero inquietante” (conocido en inglés como “creepy cute”).
Estos personajes suelen tener ojos grandes, pupilas pequeñas y a veces una apariencia un tanto desaliñada o con dientes prominentes.
Justamente esto ha hecho que algunos lo tilden como algo “oscuro” o “malvado” si no están familiarizadas con este estilo de arte.
El furor ha sido mayor, debido a que figuras de la música, como Dua Lipa, Lisa, Rihanna y algunos latinos como Béele han comenzado a usarlos, por lo que la popularidad ha aumentado.
Kim Kardashian es otra de las celebridades que ha presumido en su cuenta en Instagram la colección que tiene de los Labubu.
¿Cómo surgen los Labubu?
Se inspiran en la tradición de los duendes o goblins, criaturas folclóricas que a menudo son traviesas y a veces malévolas en las historias antiguas.
Gran parte de su éxito se debe a la forma en que se venden: en cajas sorpresa (blind boxes) a través de la empresa Pop Mart.
Los compradores no saben qué figura específica obtendrán hasta que abren la caja, por lo que se genera una emoción de “búsqueda del tesoro” y un elemento adictivo para los coleccionistas.
La existencia de figuras “secretas” o ultra-raras (con una probabilidad muy baja de ser encontradas, como 1 en 72) intensifica el deseo de coleccionar y el valor de reventa.


