La política antiinmigración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no solo está saturando los centros de detención de inmigrantes en todo el país, sino también engrosando los ingresos de las dos mayores corporaciones carcelarias privadas, GEO Group y CoreCivic.
Ambas compañías reportaron importantes beneficios durante el segundo trimestre del año, y las proyecciones apuntan a un crecimiento sostenido de cara a sus próximos informes financieros, programados para el 5 y 6 de noviembre, respectivamente.
La agenda de detenciones y deportaciones impulsada por la administración Trump —ejecutada principalmente por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)— cuenta con un presupuesto histórico de 30.000 millones de dólares, además de otros 45.000 millones destinados a la construcción de nuevos centros de detención para adultos y menores.
Según su informe trimestral divulgado en agosto, GEO Group registró ingresos totales de 636,2 millones de dólares, un incremento respecto a los 607,2 millones del mismo periodo del año anterior. Su director ejecutivo calificó estos resultados como un “progreso significativo hacia la meta de crecimiento”, de acuerdo con declaraciones publicadas en el sitio web de la compañía.
La empresa, considerada el principal contratista de ICE, prevé ingresos de entre 650 y 660 millones de dólares para el próximo trimestre.
Por su parte, CoreCivic reportó ganancias de 538,2 millones de dólares, lo que representa un aumento del 9,8 % en comparación con el segundo trimestre del año anterior. Las expectativas apuntan a que sus próximos resultados mantendrán esta tendencia positiva.
Estos resultados financieros reflejan de manera clara cómo las políticas migratorias de la administración Trump han beneficiado directamente a las corporaciones del sector carcelario privado, destacó el portal PrismReports.org.
Tanto GEO Group como CoreCivic han firmado nuevos contratos con el Gobierno federal para ampliar la capacidad de sus centros de detención y reabrir instalaciones previamente cerradas.
“Lo que están haciendo es atroz; no hay otra manera de describir el hecho de sacar provecho del sufrimiento humano”, declaró Paolo Almirón, coordinador de medios del grupo de defensa Resistencia en Acción Nueva Jersey, en declaraciones al mismo medio.


