El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, expuso este miércoles ante el Congreso un plan en tres etapas —estabilización, recuperación y transición— con el que el gobierno estadounidense busca consolidar un cambio político en Venezuela.
La presentación se produjo cuatro días después de la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos de “narcoterrorismo” ante la justicia estadounidense.
Rubio afirmó que el objetivo principal es evitar un colapso institucional en el país sudamericano. “No queremos que esto descienda en el caos”, señaló, en línea con declaraciones previas del presidente Donald Trump, quien aseguró que Estados Unidos gobernará Venezuela hasta que se complete “una transición segura, apropiada y juiciosa”.
Fase de estabilización y control del petróleo
Según Rubio, la primera etapa del plan estará centrada en la estabilización del país. En ese contexto, explicó que Washington considera clave su capacidad de presión económica. “Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena”, sostuvo.
El funcionario adelantó que Estados Unidos tomará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo venezolano, los venderá en el mercado internacional y supervisará directamente el uso de los ingresos generados. “Ese dinero se manejará de tal manera que controlaremos su distribución para beneficiar al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”, afirmó.
Trump ya había anunciado esta medida el martes en un mensaje publicado en Truth Social. De acuerdo con el periodista Gustavo Ocando, colaborador de BBC Mundo en Venezuela, esa cantidad de crudo equivaldría al petróleo venezolano retenido desde la imposición del bloqueo estadounidense en diciembre.
Rubio también confirmó la incautación reciente de dos buques vinculados al transporte de crudo venezolano. “Como han visto hoy, dos barcos más fueron incautados. Estamos en medio de este proceso y, de hecho, a punto de cerrar un acuerdo para tomar todo el petróleo que tienen, el petróleo que está estancado en Venezuela”, explicó. Uno de los navíos, el Marinera —antes Bella 1— navegaba bajo bandera rusa en el Atlántico Norte, mientras que el M/T Sofia operaba en el mar Caribe. Según Washington, ambos violaban las sanciones vigentes.
Recuperación económica y reconciliación política
La segunda fase del plan, denominada “recuperación”, estará orientada a la reintegración de Venezuela en el mercado global. “La segunda fase será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”, detalló Rubio.
En paralelo, el secretario de Estado anunció el impulso de un proceso de reconciliación política interna. “Se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país y comenzar a reconstruir la sociedad civil”, afirmó.
Hacia una transición política
La estrategia presentada por Rubio culminaría con una tercera fase enfocada en la transición política del país. “Y la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará. Se lo he descrito con gran detalle”, concluyó el jefe de la diplomacia estadounidense.


