Las siguientes palabras corresponden al testimonio de la escritora Milagros Mata Gil, detenida injustamente por publicar un post de Facebook sobre una coronarumba en Venezuela. Notificamos su denuncia:
Siento que se me han violado y se me continúan violando mis derechos: el de la vida, dado que mi salud se resiente, la libertad de circulación, la libertad de expresión y de pensamiento, la libertad de creación, el derecho a trabajar… Hasta la libertad de reunión, pues pienso que mis amigos pueden estar en riesgo debido al “vaciado” de mi teléfono, aún secuestrado.
Está en el CONAS, pero es el fiscal Jairo Gil el responsable de la devolución. Y a 11 de mayo, es decir, 40 días después, no lo ha hecho.Ayer acudimos Muñoz y yo al tribunal “para presentarnos”.
Nos informaron dos funcionarios que fungían de porteros que “hace más de un año las presentaciones estaban suspendidas debido a la pandemia” Nos recomendaron que fuéramos cada 10 o 15 días a ver si las activaban.
Como si fuera tan fácil: personalmente, debo ir en transporte público, que es deficiente. Y además debo conseguir dinero en efectivo, tarea muy difícil en este país.


