Decenas de manifestantes salieron a las calles este viernes en el centro de Los Ángeles, en EE.UU., en medio de una protesta contra las medidas de inmigración ordenadas por el gobierno de Donald Trump.
De acuerdo a lo señalado por medios locales, los manifestantes habían salido a protestar por una serie de redadas masivas, llevadas a cabo por oficiales de la Agencia de Inmigración y Aduanas de EE.UU. (ICE, por sus siglas en inglés) en los últimos días, que muchos de ellos calificaron de arbitrarias y sin ningún tipo de motivación legal.
Desde el inicio del gobierno Trump en enero de este año, ICE ha llevado a cabo redadas en varias ciudades consideradas santuario para los inmigrantes indocumentados que han ingresado al país.
En la última semana, al menos 118 inmigrantes fueron arrestados en operativos realizados en varias partes de la ciudad. Esto generó un ambiente de tensión cuando multitudes se congregaron frente a negocios que presuntamente iban a ser blanco de redadas.
Trump envía tropas para controlar
Los Ángeles vivió un fin de semana de intensas protestas tras la decisión del presidente Donald Trump de desplegar a 2.000 efectivos de la Guardia Nacional en respuesta a las manifestaciones contra las redadas migratorias. La medida, formalizada mediante un memorando presidencial, ha provocado fuertes críticas y choques entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
La protesta, que comenzó frente al Centro de Detención Metropolitano de Los Ángeles, se extendió por varias zonas del centro de la ciudad. Durante dos días consecutivos, agentes del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD), la Guardia Nacional, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) han usado gas lacrimógeno, bolas de pimienta y aerosol para dispersar a la multitud.
Según la reportera Marybel González de CNN, al menos 27 personas fueron detenidas el domingo. Entre los delitos presuntamente cometidos se incluyen el lanzamiento de una bomba molotov a un oficial y el uso de una motocicleta para embestir una barrera policial. Aunque no se han reportado saqueos generalizados, se observaron daños a la propiedad, vehículos destruidos y grafitis ofensivos en varias calles y autopistas cercanas al centro.
La tensión escaló aún más cuando el LAPD declaró la zona como “reunión ilegal”, bloqueando calles con patrullas y desplegando vehículos blindados del sheriff. Helicópteros de la policía sobrevolaron la zona durante gran parte del domingo.
Rechazo político
Un grupo de 22 gobernadores demócratas emitió un comunicado conjunto condenando el despliegue ordenado por Trump, calificándolo como un “alarmante abuso de poder”.
“La Guardia Nacional responde a sus gobernadores. Activarla sin consulta dentro de un estado es ineficaz y peligroso”, señalaron los mandatarios, entre ellos Kathy Hochul (Nueva York), Josh Shapiro (Pensilvania), Gretchen Whitmer (Michigan) y Tim Walz (Minnesota), este último candidato demócrata a la vicepresidencia en 2024.
El documento también expresó preocupación por las declaraciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien indicó que el envío de infantes de Marina “es una posibilidad”.
El gobernador de California, Gavin Newsom, no firmó el comunicado, pero fue mencionado positivamente por los firmantes por su llamado a que las protestas se mantuvieran pacíficas.


