El sistema energético de Puerto Rico enfrenta una nueva etapa crítica tras entrar en modo de contingencia este fin de semana, luego de dos eventos simultáneos que afectaron severamente la capacidad generadora de la isla. Las unidades 5 y 6 de la planta de San Juan y la unidad #2 de la Central Aguirre —responsables de un segmento clave del suministro eléctrico— quedaron fuera de operación.
El primer incidente se produjo cuando la empresa New Fortress Energy (NFE) retiró del puerto de San Juan el buque Energo Princess sin descargar el gas natural destinado a alimentar las unidades 5 y 6. NFE alegó el impago de una deuda millonaria por parte de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), reseñó Metro PR.
La medida fue catalogada como un incumplimiento contractual por el director ejecutivo de la Autoridad para las Alianzas Público-Privadas (P3A) y zar de energía, Josué A. Colón-Ortiz, quien exigió el retorno inmediato del buque y advirtió sobre posibles consecuencias legales.
El segundo evento crítico ocurrió el viernes 11 de julio, cuando una falla en el transformador principal dejó fuera de servicio la unidad #2 de la Central Aguirre. Aunque inicialmente se estimó su reparación para el lunes 14, esa fecha se encuentra ahora bajo revisión.
Ante esta doble emergencia, Colón-Ortiz envió el domingo 13 de julio dos comunicaciones oficiales a Genera PR, la empresa operadora de ambas plantas, exigiendo respuestas inmediatas y detalladas. Entre los requerimientos se incluyen:
- Planes alternativos para el suministro de combustible a San Juan 5 y 6
- Estado técnico de la reparación de Aguirre #2
- Cronograma hora por hora hasta su reactivación
- Identificación del personal, suplidores y equipos involucrados
- Informes de progreso cada cuatro horas desde la noche del sábado
“Dada la importancia de estas unidades para mantener la estabilidad del sistema eléctrico, incluso un breve retraso podría comprometer el servicio a cientos de miles de ciudadanos”, advirtió Colón en una de las misivas.
El funcionario también recordó que cualquier incumplimiento podría activar cláusulas de penalidad contenidas en el contrato de operación y mantenimiento (GOMA) firmado entre Genera PR, la AEE y la P3A en 2023.
Modelo energético cuestionado
La situación ha reactivado cuestionamientos sobre el modelo energético vigente en Puerto Rico, basado en la delegación de funciones críticas a operadores privados a través de múltiples contratos. Expertos señalan que la falta de coordinación entre los responsables de la operación y el suministro de combustible representa un riesgo estructural, especialmente en periodos de alta demanda como el verano.
A nivel legislativo, el ex presidente de la Cámara de Representantes, José Aponte Hernández, criticó duramente los acuerdos con NFE, calificando el contrato como “un mal negocio para Puerto Rico”.
“Este es un asunto que hemos trabajado desde el 2017 cuando dijimos que ese contrato era un mal negocio para Puerto Rico”, afirmó Aponte Hernández en declaraciones escritas. Además, recordó que el acuerdo con NFE permite a la empresa controlar zonas estratégicas en el muelle de Puerto Nuevo, donde se manejan las importaciones de gas natural.
El legislador añadió que la Comisión de Asuntos Federales y de Veteranos iniciará un proceso de requerimiento de información a todas las partes involucradas, incluyendo la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), la Autoridad de Puertos y la AEE.
Por su parte, el director ejecutivo de la JSF, Roberto Mujica, confirmó que la Junta no evaluó el contrato firmado en 2018 entre Puertos y NFE. Según Aponte Hernández, esa omisión refuerza las preocupaciones sobre la transparencia del proceso:
“Queremos ver la evaluación que hizo el gobierno para otorgar dicho contrato. […] Eso fue lo mismo que alegamos en el 2018 cuando se firmó el contrato anterior”.


