El Senado se prepara para confirmar este lunes a la magistrada conservadora Amy Coney Barrett para la Corte Suprema, una jueza nominada por Donald Trump, con la que busca atizar a su base a ocho días de las elecciones presidenciales.
La mayoría de los republicanos en el Senado hace prever una nominación sin sorpresas para Barrett, una ferviente católica de 48 años opuesta al aborto, y que sucederá a Ruth Bader Ginsburg, una feminista ícono del progresismo fallecida en septiembre.
Rezagado en los sondeos frente a su rival demócrata Joe Biden, el presidente cuenta con la confirmación de Barrett para atizar a su base y captar el voto religioso. Con este nombramiento, Trump sumaría tres magistrados conservadores en el máximo tribunal nombrados por él.
Para el mandatario esta es una oportunidad de cambiar el discurso en medio de una crisis sanitaria y económica causada por la pandemia de covid-19 que sigue degradándose, con más de 225 000 muertos y cerca de 90 000 nuevos casos detectados el sábado.
Donald Trump votó por anticipado en Florida
“Los medios falsos no hacen más que hablar de la covid, covid, covid, hasta el día de la elección. ¡Perdedores!”, dijo el presidente en Twitter.
Su jefe de gabinete, Mark Meadows, indicó el domingo que lo que busca el Gobierno no es controlar la pandemia, sino centrarse en las vacunas.
Los demócratas se oponen a la voluntad del presidente de llevar adelante una nominación para un cargo vitalicio tan cerca de las elecciones del 3 de noviembre, pero en minoría en la Cámara Alta no disponen de ninguna herramienta para frenarla.
“Deshechas”
La inusual sesión del fin de semana abrió la vía para un voto solemne en la plenaria el lunes, tras la aprobación en comisión la semana pasada. Se prevé que los senadores voten después de las 7:00 p.m. de este lunes, hora local.
Con una mayoría simple de 51 votos, la nominación quedará en firme y los republicanos tienen 53 escaños. El líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, advirtió antes de la votación de que quizás su partido va a perder la presidencial y también el Congreso.
“Muchas de las cosas que hemos hecho en los últimos cuatro años van a quedar deshechas más temprano que tarde tras la próxima elección”, indicó.
“Pero sobre este punto, no van a poder hacer nada durante mucho tiempo”, dijo en relación a que los nombramientos en el tribunal son vitalicios.
Para recuperar terreno, Trump multiplica sus eventos de campaña y después de un fin de semana con la agenda llena, este lunes tiene previstos dos mítines en Pensilvania, un estado clave para llegar a la Casa Blanca.
Nombramiento clave de cara a la elección
El ascenso de Barrett a la Corte Suprema modificará considerablemente el equilibrio del alto tribunal, con una mayoría conservadora de seis magistrados contra tres más progresistas.
Si todo transcurre como está previsto, la magistrada comenzaría en la Corte Suprema el 2 de noviembre, en la víspera de la elección presidencial.
Por lo tanto, podría pronunciarse si la corte llegara a evaluar eventuales recursos sobre los resultados del escrutinio.
La Corte Suprema decide en Estados Unidos sobre los temas complejos, desde el aborto al porte de armas, pasando por los derechos de las minorías sexuales.
Los demócratas advirtieron que Barrett puede votar para desarticular el Obamacare, una reforma de salud que ha ayudado a millones de estadounidenses a obtener un seguro médico, y que tal vez ayudaría a anular la sentencia del caso Roe contra Wade de 1973 que permite el derecho al aborto.
De hecho, el máximo tribunal debe examinar el 10 de noviembre un recurso contra la ley emblemática del expresidente demócrata, sobre la cual la jueza expresó sus reservas en el pasado.
AFP.


