El presidente Donald Trump firmó una orden para prohibir que los estadounidenses inviertan en compañías chinas que apoyan o contribuyen con el desarrollo militar del gigante asiático.
La orden, que entra en vigencia el 11 de enero de 2021, busca detener el desarrollo tecnológico de China en materia militar y de seguridad nacional, pues a juicio de Trump esto representa una grave amenaza para Estados Unidos.
“A través de la estrategia nacional de fusión militar-civil, la República Popular China aumenta el tamaño del complejo militar-industrial del país al obligar a las empresas civiles chinas a apoyar sus actividades militares y de inteligencia. Esas empresas, aunque aparentemente privadas y civiles, apoyan directamente los aparatos militares, de inteligencia y de seguridad de China y ayudan en su desarrollo y modernización”, indicó el presidente.
En este sentido, explicó que esas empresas obtienen capital vendiendo valores a inversores estadounidenses que cotizan en bolsas públicas, tanto aquí como en el extranjero, presionando a los proveedores de índices y fondos estadounidenses para que incluyan estos valores en las ofertas de mercado y participando en otros actos para garantizar el acceso a capital estadounidense.
Autoridades electorales de EE.UU. dicen que “no hay evidencia” de votos perdidos o cambiados
“De esa forma, la República Popular China explota a los inversores estadounidenses para financiar el desarrollo y la modernización de sus fuerzas armadas”, señaló.
Los inversores estadounidenses que financian estas compañías chinas podrán retirar su inversión hasta el 10 de enero de 2021, de lo contrario, serán sancionados.


