jueves, agosto 20, 2026
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Estados Unidos comienza a deportar venezolanos a África: así funciona el nuevo sistema de terceros países

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Liberia aceptará hasta 1.200 deportados enviados desde Estados Unidos durante el próximo año. Entre ellos habrá venezolanos, cubanos y colombianos. El acuerdo revela una transformación mucho más profunda de la política migratoria estadounidense.

Un venezolano puede ser deportado de Estados Unidos sin ser enviado a Venezuela.

Puede terminar en África.

Eso dejó de ser una posibilidad teórica.

Estados Unidos comenzó a enviar deportados a Liberia, un país de África occidental situado a miles de kilómetros de Venezuela, como parte de un acuerdo que permitirá trasladar allí hasta 1.200 personas durante los próximos 12 meses.

El primer vuelo con aproximadamente 20 deportados llegó este jueves al Aeropuerto Internacional Roberts, cerca de Monrovia.

Y hay un dato particularmente relevante para nuestra audiencia.

El ministro de Información de Liberia, Jerolinmek Piah, confirmó que la mayoría de las personas contempladas en el programa procederán de América Latina y mencionó específicamente ciudadanos de Venezuela, Cuba y Colombia.

Hasta el momento, las nacionalidades de las primeras personas trasladadas no han sido divulgadas públicamente.

¿Por qué Estados Unidos está deportando personas a países que no son los suyos?

Aquí está la clave para comprender la noticia.

Estados Unidos normalmente intenta ejecutar una orden de deportación enviando a una persona hacia su país de nacionalidad.

Pero eso no siempre es posible.

Existen migrantes que han recibido determinadas protecciones contra su devolución porque un tribunal o las autoridades migratorias determinaron que podrían enfrentar persecución, tortura u otros riesgos en su país.

También pueden existir dificultades diplomáticas u operativas que compliquen determinadas repatriaciones.

La administración Trump está ampliando una alternativa: trasladar a algunas de esas personas a terceros países dispuestos a recibirlas.

Liberia es ahora uno de ellos.

El acuerdo entre Washington y Monrovia contempla hasta 1.200 deportados durante un período de 12 meses.

Tener protección contra regresar a Venezuela no necesariamente significa permanecer en Estados Unidos

Este es probablemente el punto más importante para los venezolanos.

Una persona puede tener una protección jurídica que impida su devolución a Venezuela debido al riesgo que podría enfrentar allí.

Pero esa protección contra ser enviada específicamente a Venezuela no necesariamente equivale a obtener derecho permanente a permanecer en Estados Unidos.

La estrategia de terceros países introduce otra posibilidad:

Estados Unidos puede intentar remover a esa persona hacia otro país donde considere que no enfrentaría el peligro que impide devolverla a su nación de origen.

La diferencia parece jurídica y técnica.

Para un migrante puede cambiar completamente su vida.

¿Qué ocurrirá con los deportados cuando lleguen a Liberia?

El gobierno liberiano sostiene que las personas trasladadas no permanecerán detenidas.

Según las autoridades del país, podrán solicitar asilo bajo la legislación liberiana y recibir asistencia durante el proceso.

El gobierno también ha señalado la participación de organismos internacionales como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en tareas relacionadas con asistencia y servicios.

Estados Unidos, además, ha destinado aproximadamente US$5 millones para actividades relacionadas con gestión migratoria en Liberia, de acuerdo con Reuters.

Liberia no es un caso aislado

Aquí es donde la noticia adquiere una dimensión mucho mayor.

La administración Trump ha buscado acuerdos con diferentes gobiernos para recibir ciudadanos de terceros países, entre ellos República Democrática del Congo, República Centroafricana, Guinea Ecuatorial, Camerún, Ghana y Sierra Leona.

Lo que comienza a aparecer es algo parecido a una red internacional de destinos alternativos para deportaciones.

Cuando Estados Unidos encuentra obstáculos para ejecutar una deportación directamente hacia el país de origen, disponer de terceros países amplía las posibilidades de ejecutar la orden.

¿Es legal deportar a alguien a un país en el que nunca ha vivido?

Esta es una de las grandes preguntas jurídicas que acompañan la política.

La Corte Suprema de Estados Unidos permitió en 2025 que la administración avanzara, mientras continuaba el litigio, con determinadas deportaciones hacia terceros países después de suspender una orden de un tribunal inferior que exigía protecciones procesales adicionales.

Eso no significa que cualquier persona pueda ser enviada automáticamente a cualquier país.

Las circunstancias de cada caso, las protecciones migratorias existentes y el riesgo que pueda enfrentar la persona en el destino continúan siendo relevantes.

Organizaciones defensoras de migrantes han cuestionado tanto la transparencia del sistema como las garantías procesales disponibles para quienes enfrentan estos traslados.

La pregunta jurídica, por tanto, ya no es solamente:

¿Puede Estados Unidos deportar a esta persona?

También es:

¿A dónde puede deportarla legalmente?

El caso de Kilmar Abrego García muestra la complejidad

Uno de los casos que ha puesto esta política bajo mayor atención es el de Kilmar Abrego García.

Su posible traslado a Liberia quedó detenido mientras un tribunal federal estadounidense analiza su situación.

El caso ilustra precisamente el problema que aparece cuando una persona posee protección contra ser devuelta a un determinado país, pero el gobierno intenta ejecutar su deportación hacia otro.

No se está discutiendo únicamente si existe una orden de deportación.

Se está discutiendo el destino hacia el cual esa orden puede ejecutarse legalmente.

¿Qué significa esto para los venezolanos en Estados Unidos?

No significa que cualquier venezolano pueda ser enviado mañana a Liberia.

Tampoco significa que todas las personas con solicitudes de asilo, TPS u otras protecciones migratorias estén automáticamente expuestas a este procedimiento.

Cada situación tiene circunstancias jurídicas diferentes.

Pero sí significa algo importante:

para determinados venezolanos sujetos a procesos u órdenes de deportación, Venezuela ya no necesariamente es el único destino posible.

Ese cambio merece ser entendido.

Especialmente por personas que enfrentan órdenes finales de deportación o poseen protecciones específicas contra la devolución a Venezuela.

En esos casos, consultar el expediente completo con un abogado especializado en inmigración resulta especialmente importante.

La información oficial sobre procedimientos migratorios, asilo y otras protecciones puede consultarse directamente en U.S. Citizenship and Immigration Services (USCIS) y en el Executive Office for Immigration Review (EOIR).

La lectura Datiao

Durante décadas, la lógica de una deportación parecía relativamente sencilla:

Estados Unidos → país de origen.

La política que estamos viendo desarrollarse introduce una tercera pieza:

Estados Unidos → tercer país.

Liberia puede recibir hasta 1.200 personas.

Otros gobiernos participan o han mantenido conversaciones sobre mecanismos similares.

Y Washington está ampliando sus alternativas para ejecutar órdenes de deportación cuando devolver directamente a una persona a su país resulta jurídica, diplomática u operativamente complicado.

Por eso la verdadera noticia no es simplemente que algunos venezolanos podrían terminar en África.

La noticia es que Estados Unidos está construyendo una nueva arquitectura internacional para ejecutar deportaciones hacia terceros países.

Para los venezolanos con situaciones migratorias vulnerables, comprender cómo funciona ese sistema acaba de volverse mucho más importante.

La conversación

¿Debe Estados Unidos poder deportar a una persona hacia un país en el que nunca ha vivido cuando no puede devolverla legalmente a su país de origen?

Te leemos.

Esta publicación tiene fines periodísticos e informativos y no constituye asesoría legal. Cada situación migratoria debe evaluarse individualmente.

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